Me siento ante mi portátil después de un largo día de emociones y sentimientos. En este momento no sé si tengo amigas de verdad o meros entretenimientos. Pero si no son verdaderas amistades, esperaré a su momento para decidirlo, al fin y al cabo, ellas estarán ahí; no como los tíos. Cambian de chica más que de calzoncillos:
Cuando intentan conquistarte dicen algo, muy de sangre azul, pero al pasar una semana se pensamiento cambia, al igual que su sangre de antiguos príncipes.
Son como camisetas de los chinos hechas en serie: Todos iguales y muy fáciles de desteñir. La única diferencia es que ellos nos hacen daño y la ropa no. Pero ya es costumbre, tradición... la excusa que utilizamos es que todos son idénticos y hacen lo mismo. Es cierto, totalmente cierto, ¿pero no sería hora de buscar nuevos argumentos? Algo con lo que puedas justificar porque le gritas "¡Gilipollas!" y "Joputa" a tu exnovio cuando lo ves pasar. Yo solía gritarle a un "príncipe":
¡(Su apodo), cabrón! Te falta un cojón.
¡(Su apodo), garrulo! Que no tienes pirulo.
La verdad es que está bien y es divertido; podríamos gritarle lo mismo a todos porque son iguales (Os doy permiso ara copiarlo), y tenemos motivos, pero no argumentos. Me pregunto, chicas, ¿no es hora de buscar esos justificantes por los cuáles les odiamos tanto?
¿Tenemos que disculparnos por haberlos querido tanto? Esta vez yo no me sentaré a esperar, viviré la vida, me beberé el miedo. Pues no voy a llorar igual que ayer por él, sé que mañana se me volverá a desteñir mi príncipe azul.
Cuando intentan conquistarte dicen algo, muy de sangre azul, pero al pasar una semana se pensamiento cambia, al igual que su sangre de antiguos príncipes.
Son como camisetas de los chinos hechas en serie: Todos iguales y muy fáciles de desteñir. La única diferencia es que ellos nos hacen daño y la ropa no. Pero ya es costumbre, tradición... la excusa que utilizamos es que todos son idénticos y hacen lo mismo. Es cierto, totalmente cierto, ¿pero no sería hora de buscar nuevos argumentos? Algo con lo que puedas justificar porque le gritas "¡Gilipollas!" y "Joputa" a tu exnovio cuando lo ves pasar. Yo solía gritarle a un "príncipe":
¡(Su apodo), cabrón! Te falta un cojón.
¡(Su apodo), garrulo! Que no tienes pirulo.
La verdad es que está bien y es divertido; podríamos gritarle lo mismo a todos porque son iguales (Os doy permiso ara copiarlo), y tenemos motivos, pero no argumentos. Me pregunto, chicas, ¿no es hora de buscar esos justificantes por los cuáles les odiamos tanto?
¿Tenemos que disculparnos por haberlos querido tanto? Esta vez yo no me sentaré a esperar, viviré la vida, me beberé el miedo. Pues no voy a llorar igual que ayer por él, sé que mañana se me volverá a desteñir mi príncipe azul.
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