martes, 15 de mayo de 2012

Pájaros sin alas

Nunca has tenido la sensación, ¿de ser un pájaro sin alas? Esta idea tiene dos matices:
El primero habla de que sueñas con llegar a algo, con hacer algo. Beberte el miedo... es una hermosa iniciativa pero... que nunca llegas a alcanzar, ni siquiera a estar cerca de él.
El segundo es mi favorito, y creo que yo también soy su favorita, porque no para de perseguirme y al final siempre me alcanza. Habla de querer hacer algo, con toooodas tus fuerzas; no un simple sueño, una manera de vivir, y de alguna extraña forma, cuando intentas llegar a eso empezando una vida nueva, todo te sale al revés.
Si quieres, por ejemplo, sacar sobresalientes en todos tus estudios, para empezar no eres capaz de ponerte a estudiar, y también puede ser que te pasen cosas ridículas que solo hagas para subir la nota y de alguna forma, tus profesores encuentren la manera de bajártela por culpa de eso. Me desquicia. Cuantas veces no me ha pasado...
Es curioso el sentido del humor que tiene el destino, sobre todo a la hora de joderme la vida.

domingo, 13 de mayo de 2012

Hay un muro entre nosotros

A mí lado, grito, golpeo y traigo armadas con el fin de derrumbarlo.
Mientras que tú te dedicas a sentarte y añadir más cemento.
Algún día se te acabará el inventario, y a mí las fuerzas para seguir luchando. Así que tenemos dos opciones:
Esperar a que una catástrofe natural lo derribe, o que tú te unas a la lucha. Aunque elijas la que elijas, no me importa, PERO YO TIRARÉ ABAJO ESA MURALLA.

Los príncipes azules destiñen

Me siento ante mi portátil después de un largo día de emociones y sentimientos. En este momento no sé si tengo amigas de verdad o meros entretenimientos. Pero si no son verdaderas amistades, esperaré a su momento para decidirlo, al fin y al cabo, ellas estarán ahí; no como los tíos. Cambian de chica más que de calzoncillos:
Cuando intentan conquistarte dicen algo, muy de sangre azul, pero al pasar una semana se pensamiento cambia, al igual que su sangre de antiguos príncipes.
Son como camisetas de los chinos hechas en serie: Todos iguales y muy fáciles de desteñir. La única diferencia es que ellos nos hacen daño y la ropa no. Pero ya es costumbre, tradición... la excusa que utilizamos es que todos son idénticos y hacen lo mismo. Es cierto, totalmente cierto, ¿pero no sería hora de buscar nuevos argumentos? Algo con lo que puedas justificar porque le gritas "¡Gilipollas!" y "Joputa" a tu exnovio cuando lo ves pasar. Yo solía gritarle a un "príncipe":
¡(Su apodo), cabrón! Te falta un cojón.
¡(Su apodo), garrulo! Que no tienes pirulo.
La verdad es que está bien y es divertido; podríamos gritarle lo mismo a todos porque son iguales (Os doy permiso ara copiarlo), y tenemos motivos, pero no argumentos. Me pregunto, chicas, ¿no es hora de buscar esos justificantes por los cuáles les odiamos tanto?
¿Tenemos que disculparnos por haberlos querido tanto? Esta vez yo no me sentaré a esperar, viviré la vida, me beberé el miedo. Pues no voy a llorar igual que ayer por él, sé que mañana se me volverá a desteñir mi príncipe azul.